Oda a Reik

Reik es la música en un corazón enamorado,
desolado, añorante, y roto en el mes de abril.
Reik es el peligro ascendente
de la ilusión del corazón por ese nuevo amor.

Reik yo quisiera estar en tu mundo
sin bandera para que Puerto Rico fuera México,
México Argentina y en Puerto Rico siempre te quedaras.
Y es que como dijo un mexicano que no se quería enamorar,
no puedo dejarte de amar.

Reik si te vas, no voy a olvidarte aunque me duela amarte,
porque ya me entere 
que para mi corazón eres inolvidable.

Reik creo en ti cada mañana cuando amanezco
y siento tu mirada que me corta la respiración,
que me quema el alma y me acelera el corazón porque
por ti fuego fui y ahora sin ti, un noviembre sin ti soy igual a nada.

Reik yo quisiera que se quedaran
y aunque tengo todo para arriesgar siento que no puedo esperar.
Ya no sé cómo vivir y es que ya no los puedo sacar de aquí.
Si te vas te pido que vuelvas a mí,
que el cielo está congelado por aquí, es inútil respirar,
sólo quédate conmigo porque no podre vivir sin ti.

Son mis defectos de egoísta que no viste llegar
y aunque quien decide es el amor solo te pido,
quédate conmigo, quédate aquí en este lugar.
Y aunque me ahogue esta pena de que ya no estarán aquí
y las olas no nos digan nada de Reik,
sentados en la arena y a la luz de una fogata
cantaremos hasta el alba sus canciones
levemente cada mañana.
Reik es que yo quisiera que de Puerto Rico no te olvidarás.
Y solo espero ese momento que te vuelva a ver
porque siento que me enfermo si no estoy junto a ti.
El cielo me invento para ti.

Gerald Rivera ©

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Oda a Reik

Soy tierra firme en denso oleaje.
Levemente como el mar arropas mi alma.
Tú la botella, yo el mensaje, el peligro de naufragio sin calma.

Yo quisiera mis versos recitarte, con la cara en alto y el lápiz exornando.
Cada mañana y noche amarte.
En primavera y en invierno siempre buscarte.
 
Un amor de verdad desprende mis entrañas.
Irreversible hasta tu ser camina.
Sabes que eres canción cuando callas.
¡Qué vida la nuestra, que vida la mía!

Tu mirada es el refugio de esta tormenta.
Cuando estás conmigo todo tiende a olvidarse.
De qué sirve lo que la gente comenta, si solo hacen falta dos para amarse.

Alejarme de ti seria mi pecado.
Me duele no saber amarte más.
Imposibilidad que se va con el recado, de que nunca se termina de aprender a amar.

Inolvidable para mis sentidos, inolvidable para mi corazón.
Eres el fuego que  a la llama da color.
Ciego es quien solo escucha la razón
sabiendo que Reik dice quien decide es el amor.

Marangeli Davila ©